Thursday, April 19, 2012

De eso hay que hablar | La Razon - CRITICA LA RAZÓN - MUY BUENA - POR JAVIER FIRPO

CINE

De eso hay que hablar

“El pozo” es una película valiente, distinta y que invita a reflexionar. Su director, Rodolfo Carnevale, habla del autismo a partir de una historia personal. Ana Fontán sorprende con una labor estupenda y premiada. Hoy llega a la cartelera.
PorJAVIER FIRPO
  • LA PAZ DESPUÉS DEL TEMPORAL. EL PERSONAJE PALMER TRATA DE CONTENER A SU HIJA ANA FONTAN LUEGO DE UN ATAQUE.AMPLIAR IMAGEN
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“En esta historia busqué el mayor realismo posible. No quise sensiblerías, me parece que no sirve. Tampoco quiero que el espectador llore y diga ‘pobrecitos’, porque lo que no quiero es lástima”, dice con convicción el director Rodolfo Carnevale sobre “El pozo”, su opera prima que se estrena hoy y que toca un tema delicado y prácticamente oculto: el autismo. A partir de un hermano suyo con dicha discapacidad, el novel realizador decidió llevar el tema a la pantalla grande, quizás como desahogo, catarsis y, también, para crear conciencia. Con seriedad, atractivo en términos cinematográficos, y a la vez valiente y audaz, “El pozo” cuenta con un rico elenco encabezado por Patricia Palmer, Eduardo Blanco y Ana Fontán, quien resulta un verdadero hallazgo en la piel de Pilar, una joven que lucha contra la incapacidad de sentir, consecuencia de su autismo. “A nivel humano, me modificó, sin lugar a dudas. Y profesionalmente también, creo que me muestra desde un lugar inesperado, poco común, muy profundo e íntimo. Es genial lo que está pasando por medio de Pilar y ‘El Pozo’. Estoy realmente feliz y sorprendida gratamente por todo lo que esta generando este rol, por las bellísimas devoluciones y por las críticas positivas que recibo”, dice Fontán, que recibió el premio como Mejor actriz internacional en el New York Film Festival.

Revela Ana que desembarcó en la historia, inicialmente, para otro rol, “pero luego de un encuentro que tuve con Guillermo (hermano del director), noté que había ocurrido algo especial, que me había sensibilizado conocerlo y me propusieron audicionar para el papel de Pilar. Así fue que Bibiana Craciun, madre de Rodolfo y productora de la película, me comunicó que Pilar sería yo, algo sorprendente para mí”.

Una de las grandes virtudes de “El pozo” es que no puntualiza víctimas, sino que busca allanar y paliar el complejo camino de las familias afectadas respecto de un problema que no es tan esporádico: las estadísticas indican que de cada 88 chicos que nacen, uno tiene autismo. “Hace veinte años, a un chico con autismo se lo veía como un monstruo, hoy eso no sucede... Sería buenísimo que el arte sea una herramienta de colaboración para temas importantes como éstos, que necesitan salir a la luz. Es importante que crezcamos socialmente y que estemos informados para que la detención del síndrome sea temprana, para actuar con rapidez y certeza, y modificar así la calidad de vida de esa persona y su entorno”, sugiere.

Porteña de Palermo, Fontán está orgullosa de darse a conocer representando una historia real, “y llevar de alguna manera la bandera de una causa, como lo es la concientización sobre autismo”, infla el pecho.

¿Qué fue lo más difícil a la hora de encarar al personaje de ficción? 
Tratar de comprender al autismo, siendo que es un síndrome que, hasta los que más saben como médicos, terapeutas y padres, viven con preguntas sin respuestas. Entonces la incertidumbre y la falta de certezas fueron muchas. Y dudé si podría llegar a hacerlo, a lograrlo, porque en rodaje fueron muy dificultosos de transitar los brotes y la convulsión que sufre Pilar. Pero me llené de coraje y me entregué.

¿Qué repercusiones tuviste? 
Si bien es un rol que juega al límite, hasta ahora las devoluciones han sido más que generosas, y de mucho agradecimiento, tanto de las personas que saben sobre autismo, como del público en general.

Ana Fontán está cosechando su siembra y de a poco su rostro va resultando familiar. Además de “El pozo”, estará en la obra “Camino negro”, reemplazando a Romina Ricci; es cantante y líder de la banda Fontango, y en mayo debuta en “La corte del Faraón”, un clásico de la opereta. “Hace 13 años que no paro de trabajar incansablemente, y con mucho amor por los que hago. Tengo un perfil bajo y este ‘surgimiento’ tiene que ver con que se esta hablando bien de mi trabajo”, analiza.

Sos una artista versátil...
Amo los desafíos, tengo un alma inquieta y me gusta ponerme al servicio de roles que me saquen de mí por completo. Canto, bailo, actúo, me preparé para la versatilidad. En la diversidad está la creatividad.